¿Qué es el Trastorno Bipolar?

trastorno bipolar

«¡Eres bipolar!»

Es una frase que se escucha mucho, pero la mayoría de las personas la utiliza de forma errónea y es que la bipolaridad es algo mucho más complejo. Normalmente cuando emplean esta afirmación, se están refiriendo a una inestabilidad emocional, más que al Trastorno Bipolar.

El Trastorno Bipolar (TB) no es un simple altibajo emocional, por la mañana estoy triste y por la tarde me siento alegre para que nos entendamos, se trata de un estado mucho más potente, de mayor duración y gravedad.

A grandes rasgos, se caracteriza por una pérdida del control de las emociones. En el curso de la enfermedad se intercalan episodios depresivos o maníacos con periodos de recuperación casi completa, llamados eutimia, que ocasionan un gran sufrimiento al que lo padece y los que lo rodean. La consecuencia de ello es un gran deterioro de las áreas interpersonales, sociales y laborales que hace que sea un trastorno psiquiátrico crónico, grave y altamente incapacitante.

¿Cualquiera puede desarrollar un Trastorno Bipolar?

Existe una alta prevalencia de los trastornos del estado de ánimo y más concretamente del TB. Una encuesta sobre salud mental realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), reveló que a lo largo de la vida sufrirían un TB un 2,4% de la población, concretamente un 0,6% para el Tipo I, un 0,4% para el Tipo II y un 1,4% para otras formas subclínicas. Por consiguiente, 1 de cada 100 personas enfermará con síntomas del TB a lo largo de su vida.

La edad de comienzo del TB gira entorno a la media de 18 años, aunque la mayor prevalencia se encuentra entre los 15 y 40 años de edad. Añadir, que se puede desarrollar en cualquier etapa del ciclo vital, que es de carácter crónico y recurrente.

En relación a la prevalencia entre hombres y mujeres, concretamente en este trastorno la enfermedad afecta por igual en ambos sexos.

Las causas del desarrollo del trastorno aún no son conocidas, pero sí que se sabe que influyen diversos factores en el curso que hacen que se desarrolle la enfermedad:

  • Factores bioquímicos: un desequilibrio bioquímico en el cerebro es probablemente necesario para que se manifiesten los síntomas de la enfermedad, en concreto una falla en neurotransmisores como la noradrenalina y la serotonina, que conducen los mensajes en el cerebro.
  • Factores genéticos: son los factores de riesgo más sólidos, ya que existe un promedio 10 veces superior de familiares con TB. Además, el grado de parentesco hace que la probabilidad de desarrollarlo sea mayor, hay un 25% de riesgo de padecerlo cuando uno de los padres lo sufre.
  • Modificadores del curso: si una persona ha presentado un episodio maníaco con rasgos psicóticos, es más probable que los siguientes episodios también presenten rasgos psicóticos.
  • Estrés: el estrés por sí solo no es la causa de la enfermedad pero para las personas con una cierta predisposición o vulnerabilidad hacia el estrés puede desencadenar la aparición de la enfermedad. El estrés está en los acontecimientos de la vida, tales cómo la pérdida de una persona importante, el servicio militar lejos de casa, la pérdida del trabajo, una ruptura amorosa, etc.
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Características del Trastorno Bipolar

El Trastorno Bipolar se caracteriza por fluctuaciones intensas del estado de ánimo donde se experimentan desviaciones extremas en el mismo. Se denomina «bipolar» debido a que el ánimo oscila desde el polo de la manía al polo de la depresión. Es fácil comprender que se trata de una afección con dos facetas muy distintas, por lo que analizaremos por separado los síntomas que acompañan a cada una de ellas:

– Fase maníaca

Los episodios de euforia o manía pueden durar desde semanas hasta meses, donde la persona afectada experimenta:

  1. Estado de ánimo eufórico: Sintiéndose excesivamente alegre donde puede haber un entusiasmo excesivo en las relaciones interpersonales, sexuales u ocupacionales. También, el estado de ánimo puede ser irritable, si los demás se niegan a sus deseos.
  2. Implicarse en muchos nuevos proyectos: Los proyectos se inician con poco conocimiento de ellos y empleando un elevado nivel de actividad en ellos.
  3. Autoestima elevada: Se caracteriza por una gran autoconfianza sin capacidad para realizar autocrítica que pueden alcanzar los delirios de grandeza.
  4. Menor necesidad de sueño: Duerme poco y si duerme, se despierta varias horas antes de lo habitual sintiéndose descansado y lleno de energía.
  5. Lenguaje rápido: Hablan continuamente y sin consideración por los demás. Se expresan sin preocupación por las repercusiones que puedan tener sus palabras y con un tono de voz elevado.
  6. Pensamientos continuos: Los pensamientos van más rápido de lo que puedan expresar verbalmente. El discurso es continuo y acelerado pasando de un tema a otro rápidamente.
  7. Aumento de la actividad: Participan en múltiples actividades ya sean sexuales, ocupacionales, políticas o religiosas.
  8. Humor expansivo: Existe un exceso de optimismo, grandiosidad y falta de juicio que hace que realicen actos imprudentes.

Todo esto hace que se tenga que recurrir al ingreso hospitalario para poder controlar su elevado nivel de actividad, lograr una estabilización del estado de ánimo y,  sobre todo para prevenir que puedan hacerse daño a sí mismo o a los demás.

Una vez superada esta fase puede permanecer durante un tiempo en la fase de eutimia, que se caracterizada por un estado de ánimo entre episodios de manía o depresión donde no se presentan síntomas, o pasar al otro extremo y experimentar los síntomas de la propia depresión.

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– Fase depresiva

Los episodios de depresión deben durar al menos dos semanas y el episodio hipomaníaco al menos 4 días y  se caracterizan por:

  1. Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día.
  2. Disminución importante del interés o placer por todas las actividades.
  3. Pérdida de peso sin hacer dieta o aumento de peso, disminución del apetito casi todos los días.
  4. Insomnio o hipersomnia.
  5. Agitación o retraso psicomotor.
  6. Fatiga o pérdida de energía.
  7. Sentimiento de inutilidad o culpabilidad.
  8. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse.
  9. Pensamientos de muerte recurrentes.

– Tipos de Trastorno Bipolar

  • Trastorno Bipolar Tipo I: se caracteriza por presentar episodios depresivos con mínimo una fase de euforia o manía. La fase de manía suele requerir la hospitalización para la estabilización de la persona y existe la posibilidad de sufrir delirios y alucinaciones.
  • Trastorno Bipolar Tipo II: se caracteriza por depresiones recurrentes con fases hipomaníacas. Las fases depresivas son de la misma intensidad que en el Tipo I pero con fases de euforia más moderadas donde no se precisa la hospitalización; hipersomnia (exceso de sueño); hiperfagia (exceso de ganas de comer); y cambios del estado de ánimo.

Prevención de recaídas en el Trastorno Bipolar 

En caso de producirse una recaída es fundamental consultar inmediatamente con el psiquiatra tratante. Si la persona afectada no estuviera realizando tratamiento, puede realizar la consulta en cualquier servicio de urgencias en cualquier hospital cercano.

– Ante el inicio de un episodio de euforia:

  • Aumente el número de horas de sueño a un mínimo de diez.
  • Disminuya el número de actividades.
  • Limite las horas de actividad diarias, por ejemplo no más de 6.
  • Evite el consumo de estimulantes como el café, el tabaco y las bebidas cola.
  • Ante el impulso de realizar gastos importantes o emprender nuevas actividades pida una opinión a alguien de confianza.
  • Evite estar solo.

– Ante el inicio de un episodio depresivo:

  • No duerma más de nueve horas.
  • Intente aumentar el número de actividades, propóngase objetivos realistas.
  • No tome decisiones importantes, pida su opinión a alguien de confianza.
  • Evite estar solo.
  • Relativice las ideas de culpa y desesperanza, son síntomas de la propia depresión que no responden a la realidad.
  • Nada dura eternamente: usted no estará deprimido toda la vida.
  • No se sienta culpable de la depresión, de la misma forma que un diabético no debe sentirse culpable de sus niveles de azúcar.

Mitos sobre el Trastorno Bipolar 

No quería dejar este apartado sin comentar, ya que las personas que padecen el TB se ven afectados por una gran cantidad de falsas creencias o mitos sobre la enfermedad, algunos de estos incluso les afectan a ellos mismos. Obviamente, no voy a describirlos o hablar de todos ellos, pero expondré los más importantes para aumentar la concienciación respecto a esta enfermedad y para la propia reflexión de cada uno:

  1. El trastorno bipolar es una enfermedad puramente médica.
  2. El trastorno bipolar es una enfermedad fácil de detectar.
  3. El paciente con trastorno bipolar es una persona violenta y agresiva.
  4. Si tengo un trastorno bipolar nunca podré volver a trabajar.
  5. El paciente con trastorno bipolar no puede tener hijos.
  6. El trastorno bipolar solo afecta al estado de ánimo.
  7. El trastorno bipolar alterna entre depresión y manía constantemente.
  8. El paciente con trastorno bipolar no puede llevar una vida normal.
  9. Si el paciente con trastorno bipolar mejora puede dejar la medicación.
  10. Los medicamentos para tratar el trastorno bipolar son adictivos.
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Tratamiento del Trastorno Bipolar 

En la actualidad el TB no tiene cura, por lo que existen diferentes vías como la medicación o la terapia para poder controlar sus síntomas y hacer que la vida de los que lo padecen sea de mayor calidad y bienestar. Cualquier tipo de tratamiento funciona mejor siempre y cuando sea continuo, y es lo que hace que puedan mejorar sus síntomas.

– Medicación:

El descubrimiento de los modernos psicofármacos en los años 50 fue una verdadera revolución para el tratamiento de las personas con enfermedades mentales. La idea de que las personas con afecciones psicológicas pudieran vivir fuera de los grandes hospitales psiquiátricos se volvió viable.

Hasta el momento no existe ninguna manera de curar el Trastorno Bipolar, pero las manifestaciones de la enfermedad se pueden controlar, de forma que puedan desarrollar vida con total normalidad.

La medicación estabilizadora  del ánimo es un factor de protección importantísimo debido a que tiene la función de prevenir las recaídas. Por tanto, la medicación en el TB es indispensable. Es cierto que no todas las personas reaccionan del mismo modo a la medicación, por lo que puede que tarden un cierto tiempo hasta dar con la fórmula perfecta. La clave reside en estar en continua supervisión con su psiquiatra para poder regular o modificar el tratamiento.

– Terapia:

La terapia no deja de ser un complemento necesario a los psicofármacos. Tanto la terapia individual como la grupal está totalmente recomendada para este tipo de trastorno. El Trastorno Bipolar puede causar estragos en la vida de la persona que lo padece, así como en la que le rodean y es una forma de poder gestionar todo lo que supone el diagnóstico y padecimiento de la enfermedad.

Además, la psicoterapia les brinda con estrategias y herramientas para el manejo del trastorno, se realiza una psicoeducación sobre el trastorno y enfatiza en los factores protectores de la persona, así como en realizar una prevención de posibles recaídas.

Existen diferentes formatos y grupos de terapia que permiten incorporar tanto a familiares como a amigos cercanos para que puedan nutrirse de las mismas herramientas que los afectados y tengan más conocimientos acerca de la enfermedad.

Desde nuestra consulta de Psicología de PsyBilbo, te prestamos la asistencia psicológica necesaria para darte soporte y herramientas para el manejo y afrontamiento del Trastorno Bipolar. Si deseas más información, no dudes en contactar con nosotros.

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

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2 Comments

  1. Juan

    Se han dado casos en que la persona al entrar a la etapa de euforia, tenga esos ánimos exaltados y después poco a poco se disminuya y logre conocerse bien a si mismo, descubra quien es realmente, una persona sin miedo y con caracter y ya no caiga en la etapa de depresión y ya sea normal?

    1. Diana Synelnyk

      Hola Juan,

      El caso que expones no podríamos hablar de un Trastorno Bipolar. Cuando una persona padece TB y se encuentra en la fase de euforia, las conductas y su estado son extremadamente agitados. Es tan agitado que solo es posible estabilizar a la persona bajo medicación y por ello, suelen ser ingresados. Además, antes de pasar por la fase de euforia lo frecuente es que antes haya habido fases depresivas. Ambas fases se intercalan, y también, las fases de eutimia o estabilidad. Por tanto, en el TB estas fases se suceden como en un ciclo y cuando no es de esta manera, entonces estaríamos hablando de otra patología.

      Un saludo,

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