¿Conoces la resiliencia? Consejos para desarrollarla

resiliencia

La resiliencia es la capacidad de superar eventos adversos y ser capaz de tener un desarrollo exitoso a pesar de circunstancias muy desfavorables como puede ser la muerte de los padres, guerras, graves traumas, etc. Además, esto ha cobrado un gran interés en los últimos años y poco a poco se ha convertido en un término muy popular y conocido.

Cuando hablamos de resiliencia, no es un rasgo que las personas tengan o no tengan, se trata de conductas, pensamientos y acciones que cualquier persona puede aprender y desarrollar en cualquier etapa de la vida. Es una nueva forma en la que las personas afrontan las posibles causas de estrés.

Los individuos “resilientes” destacan por poseer un alto nivel de competencia en distintas áreas como en la intelectual, emocional, buenos estilos de afrontamiento, motivación de logro autosugestionado, autoestima elevada, sentimientos de esperanza, autonomía e independencia, entre otras.

Características de las personas resilientes

Respecto a su funcionamiento psicológico y por lo que se caracterizan las personas resilientes sería por lo siguiente:

  • Capacidad de hacer planes realistas y llevarlos a cabo
  • Tener una visión positiva de sí mismos, confianza en sus fortalezas y habilidades
  • Destrezas de comunicación y resolución de problemas
  • Buena capacidad para el manejo de sentimientos e impulsos
  • Ser empáticos
  • Sentido del humor positivo

¿Cómo piensan los resilientes?

Otro de los puntos a tener en cuenta es cómo piensan las personas resilientes, por tanto, si quieres embarcarte en el camino de la resiliencia puedes poner en práctica los siguientes tips:

  • La vida siempre nos pone a prueba y podrás sufrir estrés, por ello, debes saber cuándo “tomar un respiro” para poder seguir avanzando.
  • No procrastinar y resolver tus problemas; aunque también saber cuándo dar un paso atrás para recargar pilas.
  • Pasar tiempo con tus allegados para llenarte de energía positiva.
  • Tener autoconfianza y también, confianza en los que te quieren y te apoyan.

Tips para la resiliencia

Existen ciertos pasos que pueden ayudarte en el camino del desarrollo de la resiliencia. Por tanto, con estas habilidades puedes embarcarte en este camino y aprender nuevas formas construir resiliencia:

Establece relaciones con tu entorno:

Tus familiares, amigos y personas más cercanas, son tu fuente de apoyo más importante. Aceptar su ayuda y sentirte escuchado por ellos es vital para tu bienestar.

Evita ver las crisis como problemas insuperables:

No puedes evitar que ocurran acontecimientos estresantes en tu vida, pero si puedes cambiar la forma de interpretarlos y reaccionar ante ellos. Intenta fijar tu mirada más allá del presente y piensa que la mayoría de los eventos estresantes no son fijos o permanentes, sino temporales. En caso de que sí lo sea, elabora una resolución de problemas.

Acepta que el cambio forma parte de nuestra vida:

Hay que aceptar que el cambio forma parte de la vida y si queremos evolucionar, hay que cambiar. Por ello, adaptándote al cambio te va a ayudar a poner estrategias en marcha y así poder modificar aquello que quieres mejorar.

Dirígete hacia tus metas:

La forma de llegar a cualquier meta es “pasito a pasito”. Cualquier meta que tengas, desglósala en pequeñas metas y ve alcanzándolas poco a poco. Así no te desanimarás y te sentirás mejor contigo mismo, y estarás andando en la dirección correcta.

No evites tomar decisiones:

Ignorar los problemas, no hace que se solucionen. Por ello, evita procrastinar y enfréntate a tus problemas o tensiones, es mejor que desear que desaparezcan.

Cultiva una visión positiva de ti mismo:

La confianza en nuestras fortaleza y habilidades, junto con una actitud positiva hacia nosotros mismos favorecen a formar actitud de resiliencia.

Descúbrete:

Tras un acontecimiento vital estresante, todos aprendemos algo y crecemos a nivel personal a través de ese suceso. Algunas personas, tras estos sucesos manifiestan mejoras en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal, sensación de autoestima mejorada, espiritualidad más desarrollada o una mejor apreciación de la vida.

Mantén la perspectiva:

Aunque estés pasando por momentos muy duros, intenta no focalizar tu atención sólo en el evento traumático. Trata de considerar la situación en un contexto más extenso y verlo con una perspectiva más amplia y a largo plazo.

Nunca pierdas la esperanza:

Intenta mantener una actitud positiva. Recuerda que los eventos negativos no son ni estables ni permanentes en el tiempo.

Cuida de ti mismo:

Cuidar de nosotros mismos es vital. Ejercitar nuestro cuerpo y nuestra mente nos ayuda a estar en forma y preparados para enfrentarnos a situaciones que requieran resiliencia.

Conclusión

A modo de conclusión, podríamos decir que como seres individuales todas las personas tenemos distintas formas de desenvolvernos y adquirimos de modos diferentes las capacidades para superar los problemas que surgen en nuestra vida, por tanto, cada uno forma sus capacidades y elige cómo desarrollarlas y en qué dirección.

La resiliencia es una característica que puede surgir como efecto de una interacción positiva entre el componente personal y ambiental de una persona pero también como una forma de responder ante situaciones de conflicto.

Por tanto, la utilidad que le dé la persona tiene un amplio espectro, y por ello existe garantía de éxito, pero todo esto depende siempre de las cualidades personales, sociales y emocionales del sujeto en cuestión.

“En medio de la dificultad reside la oportunidad”. – Albert Einstein

“Aquel que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo”. – Friedrich Nietzsche

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *