Renuncia silenciosa: Cuando poner límites al trabajo es una cuestión de salud mental

renuncia silenciosa

¿Alguna vez has sentido que vives en la oficina y solo vas a casa de visita? Si últimamente te has descubierto mirando el reloj, esperando el momento exacto para cerrar el ordenador y huir, es posible que hayas escuchado hablar de la renuncia silenciosa (quiet quitting). En Psybilbo escuchamos este término cada vez más en nuestra consulta, y queremos decirte algo importante: no es que te hayas vuelto vago de repente, es que tu cerebro está pidiendo auxilio. 

¿Qué es realmente la renuncia silenciosa? 

Olvídate de lo que dicen algunos titulares alarmistas. La renuncia silenciosa no significa abandonar tu puesto ni sabotear a tu empresa. Se trata, sencillamente, de dejar de hacer más de lo que te pagan por hacer. Es la decisión consciente de cumplir con tu contrato, ser eficiente en tu horario, pero negarte a que el trabajo devore tu identidad y tu tiempo libre. 

Desde Psybilbo vemos este fenómeno no como una moda, sino como un mecanismo de defensa contra el burnout (el síndrome del trabajador quemado). Es tu mente intentando protegerse de una cultura que ha normalizado estar disponible 24/7. 

¿Límites sanos o depresión? 

Aquí es donde debemos tener cuidado. Poner límites es salud, pero a veces, lo que parece una decisión de desconectar, puede ocultar un problema más profundo. 

¿Cómo saber si lo que te pasa es quiet quitting saludable o si necesitas ayuda profesional? 

Renuncia Saludable: Sales del trabajo y disfrutas de tu vida. Quedas con amigos, vas al gimnasio o simplemente descansas sin culpa. Tu apatía es solo laboral. 

Señal de Alerta: Sientes un vacío que no se va al salir de la oficina. Has perdido el interés por tus hobbies, te aíslas de tu gente o sientes una tristeza profunda y constante. Si te cuesta hasta levantarte de la cama, no es renuncia, es sufrimiento. 

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Si te identificas con esto último, poner límites en el trabajo no será suficiente. En estos casos, desde Psybilbo recomendamos encarecidamente buscar apoyo profesional. La depresión o el agotamiento severo no se curan solo con vacaciones; requieren herramientas clínicas que podemos ofrecerte.

3 claves para poner límites sin sentir culpa 

Si has decidido que necesitas recuperar tu vida, pero te da miedo quedar mal o que te despidan, la clave es la asertividad. No se trata de confrontar, sino de comunicarte con respeto hacia ti mismo. 

Te proponemos estos pequeños pasos para empezar hoy mismo: 

  1. Identifica tus No Negociables: ¿Qué es sagrado para ti? ¿Cenar con tus hijos? ¿Tu clase de yoga de los martes? Escríbelo. Si no tienes claro qué defiendes, no podrás defenderlo. 
  2. Practica el «No» Asertivo: Cuando te pidan esa tarea extra a última hora, no pongas mil excusas. Prueba con: «Me gustaría ayudar, pero la carga de trabajo actual no me permite asumir esto ahora mismo. ¿Podemos verlo mañana?». Es profesional y firme. 
  3. Higiene Digital: Desactiva las notificaciones del correo en tu móvil personal. Si contestas un sábado, estás enseñando a tu entorno que estás disponible los sábados. Educar a los demás sobre tu tiempo empieza por ti. 

No tienes que hacerlo solo 

Vivimos en una sociedad que premia el agotamiento, y salir de esa rueda es difícil. Si sientes que la ansiedad te supera al intentar decir «no», o si sospechas que tu cansancio es algo más profundo, estamos aquí para ayudarte. 

En Psybilbo, trabajamos cada día con personas que, como tú, buscan recuperar el equilibrio. No tienes que elegir entre ser un buen profesional y tener salud mental. 

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Jon Ander Curto

Psicólogo General Sanitario

 

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