Efecto placebo, ¿lo has padecido?

placebo

Todos hemos oído alguna vez hablar del “efecto placebo”, pero ¿sabemos realmente qué es y cómo nos afecta?.

El efecto placebo tiene una larga historia, y es que ya en el Siglo XVI la Iglesia Católica fue la que impulsó los placebos para desacreditar los falsos exorcismos. El modo en el que lo lograban, era enseñando falsos objetos sagrados a los que decían estar poseídos por el demonio. Si dejaban de estar poseídos, demostraban así la falsa posesión demoníaca. Esta idea se extendió en la comunidad médica y con ello, su práctica con ensayos clínicos tras la II Guerra Mundial. Además, como dato de interés, el término placebo proviene del latín placeré que se origina en un salmo que se cantaba en la Edad Media en los funerales.

Efecto placebo y placebo

Para comenzar, es importante hacer una distinción entre el efecto placebo y el placebo:

Efecto placebo:

Es la respuesta de un paciente a una intervención. El efecto dependerá de la información que reciba dicho sujeto, es decir, de la expectativa que tenga el paciente sobre los resultados del mismo.

Placebo:

Es una sustancia que no produce ningún efecto farmacológico y que se utiliza en los ensayos clínicos como control, como por ejemplo, una pastilla llena de azúcar.

 

Efecto placebo

En el efecto placebo están involucrados mecanismos psicológicos y neurobiológicos. Los mecanismos psicológicos ponen en marcha las expectativas del paciente que son fundamentales para que se produzca dicho efecto. A día de hoy, existe una teoría que propone que los circuitos de recompensa están implicados en él, y así lo demuestran los resultados bioquímicos, ya que revelan que el efecto placebo es real.

Tras la administración del placebo, se estimula el córtex prefrontal, el orbitofrontal, el cingulado anterior, el núcleo accumbens, la amígdala, la sustancia gris periacueductal y la médula espinal. Por lo tanto, se producen efectos fisiológicos en la persona. Además, los estudios con tomografía por emisión de positrones (PET), revelan que el efecto placebo es similar al que se produce con los opioides y es reversible con nalaxona.  Existen otras características que influyen en el efecto placebo como los colores cálidos o el mayor tamaño y número de píldoras, hacen que los resultados se incrementen, pero esto lo desarrollaremos más adelante.

Por tanto, conocemos los efectos positivos de la administración del placebo. Pero también existen efectos negativos, es decir, reacciones adversas. Esto se conoce como el efecto nocebo, éste aparece cuando las personas que lo toman albergan expectativas negativas sobre el funcionamiento o los efectos del mismo. Como resultado, puede empeorar la enfermedad y así, dificultar su curación.

Factores que intervienen en el efecto placebo

Como hemos mencionado anteriormente, el efecto placebo es un fenómeno psicobiológico, y en él influyen una combinación de factores como: las características del paciente, las características del médico, la relación entre ambos y la apariencia de los procedimientos médicos o de los medicamentos. Los desarrollamos a continuación:

Características del paciente:

La personalidad, la ansiedad, las creencias, las expectativas del tratamiento y la confianza en los médicos.

Características del médico:

El prestigio y autoridad del profesional, el tipo de atención hacia sus pacientes, la actitud positiva frente a la enfermedad, entre otros.

La relación entre médico-paciente:

Una buena relación aumenta la adherencia al tratamiento, así como favorece el efecto placebo. Los factores que desempeñan un papel importante son la sugestión, la transferencia, la reducción de la culpa, la persuasión o el condicionamiento.

La enfermedad:

El tipo de enfermedad, la gravedad, la intensidad y el curso de la enfermedad.

La intervención:

Las características físicas del medicamento, la vía de administración, el sabor, el costo y la novedad.

 

Mecanismo de acción

Existen diversas teorías para explicar los mecanismos subyacentes del efecto placebo. Las más aceptadas son la teoría del aprendizaje, de las expectativas, de la sugestión o de los cambios en las funciones biológicas.

En la teoría del aprendizaje, ven el efecto placebo como un fenómeno de aprendizaje en el ser humano que se produce a través de las expectativas verbalmente inducidas y el condicionamiento de un resultado positivo.

La teoría de las expectativas afirma que las acciones sugestivas (palabras de aliento) junto con la administración del placebo, desencadenan una respuesta fisiológica en el sujeto. Es decir, las expectativas inducidas verbalmente, activan diferentes neurotransmisores. Además, los efectos analgésicos el placebo pueden ser provocados con instrucciones verbales que anticipan un beneficio, lo que crea las expectativas de analgesia.

El condicionamiento que tiene su origen en la teoría del condicionamiento de Pavlov. Éste se introduce mediante exposición repetida a los tratamientos farmacológicos, una vez que el fármaco es sustituido por el placebo, sigue produciendo los mismos efectos en el paciente.

Por último, existe otra teoría que postula que en el sistema nervioso existen sustancias capaces de modular la percepción del dolor, se conocen como opioides endógenos como: las encefalinas, la b-endorfina y la dinorfina. Éstas actúan inhibiendo la actividad del dolor con efectos notables.

 

Tipos de placebo

Dentro de los placebos encontramos diferentes tipos: puros o inactivos e impuros o activos.

Puros o inactivos:

Sustancias inertes farmacológicamente (cápsulas de azúcar); se suelen utilizar en ensayos clínicos.

Impuros o activos:

Sustancias con efecto farmacológico, pero sin una actividad específica (uso de una vitamina para tratar la fatiga).

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

One comment on “Efecto placebo, ¿lo has padecido?

  1. Fran dice:

    Buen artículo!

    Se te ha colado el “(creo que lo voy a quitar)” 😀

    Un saludo!

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