Síndrome de Estocolmo: datos interesantes

sindrome de estocolmo

El origen del Síndrome de Estocolmo tiene lugar en un atraco ocurrido al Kreditbanken de Estocolmo en agosto de 1973. En dicho atraco, dos presos fugados de la prisión retuvieron durante días a cuatro empleados del banco. Tras este suceso, los secuestrados manifestaron y expresaron con su conducta, que habían establecido cierto vínculo afectivo con los secuestradores.

Descripción

El “síndrome de Estocolmo” o sus sinónimos como “vinculación traumática” o “vinculación de terror”, se emplean para describir los sentimientos y una serie de comportamientos positivos de la víctima hacia su secuestrador o abusador, acompañados de sentimientos negativos hacia la familia, amistades o policía.

Además, en ciertas ocasiones, estos sentimientos pueden ir junto con una actitud favorable hacia las razones y puntos de vista del secuestrador-abusador y señales de lealtad, sin tener en cuenta el real peligro. En este sentido, es como si se hubiera establecido un vínculo entre víctima y agresor.

Por tanto, podríamos decir que este síndrome se presenta cuando una persona, de forma inconsciente, se identifica con su agresor.

Punto de vista de la víctima

En este proceso de privación de libertad, la víctima además de estar aterrorizada, queda infantilizada. Se produce otro fenómeno también, y es que la víctima se siente agradecida por seguir con vida.

Esto hace que el secuestrado pueda negar, reprimir u olvidar que el secuestrador es el causante de su dolor, a modo de defensa psicológica, ya que comprueba que éste le permite seguir con vida, le da de comer, se comunican, etc.

Por ello, la víctima puede asumir las ideas de su captor, las motivaciones, las creencias o las razones que han sido empleadas para su retención.

Síntomas del Síndrome de Estocolmo

Debemos decir que cada una de las víctimas se comporta de una manera particular, pero estas reacciones están dentro del patrón de mecanismos de defensa que todas poseen en cierto grado.

  • La víctima actúa de manera defensiva motivada por el instinto de supervivencia
  • Situación de incertidumbre que causa: angustia, ansiedad y gran temor
  • Se experimentan sentimientos de vulnerabilidad e indefensión
  • Sentimientos de agradecimiento por lo vivido durante el cautiverio
  • En algunos casos, dependencia emocional hacia el captor.

Por lo tanto, estas conductas corresponden al mecanismo defensivo inconsciente que presentan las víctimas al no poder responder ante la situación de agresión que están viviendo, evitando así un shock emocional.

Otros datos

Por último, debemos añadir que tras las investigaciones realizadas sobre este fenómeno, no existen comportamientos  tan convergentes como para poder hablar de “síndrome”. Sin embargo, la expresión de “síndrome de Estocolmo” ha sido ampliamente aceptada y se aplica para la reacción de: víctimas de violación o maltrato, niños abusados sexualmente, miembros nuevos de sectas, víctimas de relaciones de pareja intimidantes, prisioneros de guerra o de campos de concentración, etc.

Diana Synelnyk Synelnyk

Psicóloga experta en Terapia Cognitivo-Conductual

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