terapia adolescentes

Desarrollo adecuado de un adolescente 

La adolescencia tiene su inicio con la pubertad, la cual implica una serie de cambios en todas las esferas: a nivel biológico, aparecen una serie de cambios corporales; a nivel social, cambian su modo de relacionarse; y a nivel psicológico el niño se encuentra en la búsqueda de su identidad. 

La adolescencia lleva implícita la separación, el cuestionamiento, las dudas y las elecciones. Se trata de una etapa que podría definirse como estado de crisis. El niño se encuentra construyendo su identidad, al mismo tiempo que experimenta una serie de pérdidas que dan paso a la pubertad.  

¿Cuáles son los cambios más importantes durante la adolescencia? 

Los cambios más destacables son:

  • La pérdida del cuerpo infantil.
  • La pérdida de la dependencia parental e identidad infantil.
  • La pérdida de los padres de su infancia, a los que no puede seguir tratando física ni afectivamente de la misma forma.
La pubertad se caracteriza por un conjunto de cambios morfológicos y fisiológicos que se dan en las chicas y los chicos en desarrollo conforme a las gónadas, cambiando del estado infantil al estado adulto, estos son:
 
  • El estirón adolescente.
  • El desarrollo de las características sexuales primarias: crecimiento y desarrollo de los genitales externos, de los ovarios, los testículos; la menstruación y la eyaculación.
  • El desarrollo de los caracteres sexuales secundarios: aparición de vello en la cara, el cuerpo o el pubis, cambios en el tono de voz, aumento de pecho, etc.
  • El desarrollo del sistema circulatorio y respiratorio que tiene como consecuencia un aumento de la fuerza y resistencia.
  • Cambios en la composición corporal: cantidad y distribución de la grasa.

¿Cuánto pueden durar los cambios que ocurren durante la adolescencia?

Estos cambios pueden llegar a alargarse unos 4 o 5 años, ya que existen distintas fases dentro del proceso. Además de los cambios mencionados anteriormente, el adolescente debe adoptar nuevos roles sociales. entre sus tareas se encontrará con: 

  • Alcanzar nuevas y más maduras relaciones con sus compañeros de ambos sexos.
  • Adquirir el rol social femenino o masculino.
  • Aceptar el propio físico y utilizar su cuerpo eficientemente.
  • Lograr la independencia emocional de sus padres.
  • Prepararse para las relaciones de pareja. 
  • Prepararse para ser independientes económicamente.
  • Adquirir un sistema de creencias y valores como guía de conducta.
  • Desarrollar una conducta socialmente ética y responsable. 
En lo que se refiere a cambios psicológicos, se da el desarrollo de la personalidad y el desarrollo cognitivo que implica la capacidad para pensar de forma abstracta. A lo largo del proceso, pueden encontrarse con diversas dudas, pero la más común es: ¿Quién soy yo?. Tendrá esa respuesta cuando resuelva estos tres aspectos:
 
  1. Elección de una ocupación o desempeño.
  2. Adopción de valores en lo que creerá.
  3. Desarrollo de una identidad sexual satisfactoria.

Desarrollo patológico del adolescente 

Cuando las condiciones innatas y del entorno del niño son favorables, el desarrollo reproduce satisfactoriamente, no obstante, cuando las condiciones son precarias pueden aparecer trastornos o patologías de diversa gravedad. Los trastornos mentales se definen en base al desarrollo normal de la infancia o adolescencia, siendo el criterio de la edad de suma importancia para determinar si una conducta es o no patológica. 

En esta etapa pueden aparecer trastornos relacionados con el cuerpo, debido a que es una fase en la que se experimentan muchos y distintos cambios físicos que pueden vivirse de dos formas, bien de una manera favorable y adecuada, o bien, de una manera decepcionante y con sufrimiento. Es aquí donde pueden originarse trastornos como la anorexia o la bulimia, se asumen riesgos para tratar de impresionar o lograr la aceptación social, con lo que puede derivar en un consumo de tóxicos, conductas impulsivas o trastornos del comportamiento. 

¿Cómo es el tratamiento con un adolescente?

Una buena alianza terapéutica entre el psicólogo y el adolescente posibilita la colaboración y participación en el proceso psicoterapéutico, así como un resultado positivo en el proceso.

Generalmente, los adolescentes son conducidos a terapia como una propuesta de sus padres, aunque existen casos en los que voluntariamente proponen ellos mismos acudir a consulta psicológica. En el primer caso, la recogida de información puede resultar ciertamente dificultosa ante la negativa del adolescente a encontrarse en dicho espacio, viviéndolo como una intromisión a su intimidad. Por lo que en estos casos, la información que pueden aportar los padres será de gran relevancia.

Por tanto, los objetivos a trabajar con el adolescente serán: 

  • Suprimir, modificar o paliar sintomatología presente.
  • Intervenir en las pautas disfuncionales o desadaptatvas de la conducta.
  • Promover el desarrollo positivo de la personalidad e identidad.
  • Psicoeducación emocional.
  • Herramientas para resolver conflictos emocionales y psicológicos.
  • Técnicas de manejo del estrés o la ansiedad.