Cómo afecta el aislamiento a nuestra salud mental

coronavirus

El pasado Viernes 13 de Marzo de 2020, el presiente del Gobierno Pedro Sánchez, anunciaba el estado de alarma declarado mediante un acuerdo del Consejo de Ministros, quedando afectado todo el territorio nacional español.

Aunque este estado no puede exceder los 15 días, exceptuando que el Congreso de Diputados así lo autorice, puede llevar a una serie de limitaciones en nuestra rutina cotidiana.

Esto ocurre concretamente en España, pero lo cierto es que es la propagación del virus está afectado de forma mundial y se están tomando medidas preventivas en todos los países.

¿Qué puede pasar en un estado de alarma?

  1. Se puede limitar la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados, o condicionados a ciertos requisitos.
  2. Practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias.
  3. Intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados.
  4. Limitar o racionar el uso de servicios o el consumo de artículos de primera necesidad.
  5. Impartir las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados y el funcionamiento de los servicios de los centros de producción afectados por el apartado 4.

Es importante recalcar que el estado de alarma no anula los derechos fundamentales reflejados en la Constitución Española. De la misma forma, conlleva que todas las autoridades civiles de la Administración, donde se incluyen los cuerpos policiales, quedan bajo las órdenes directas de Gobierno.

¿Qué dice la OMS respecto?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el COVID-19 o comúnmente conocido como Coronavirus como una pandemia. Esto quiere decir que se trata de una enfermedad que se extiende a muchos países o ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

La OMS colabora estrechamente con expertos mundiales, con sus gobiernos y asociados para poder ampliar cuanto antes los conocimientos científicos sobre el nuevo virus. Para así de esta forma, lograr rastrear su propagación y virulencia, y proteger la salud de los ciudadanos frenando la propagación del brote.

¿Cómo afecta el estado de alarma a nuestra salud mental?

Una de las consecuencias que suceden ante los acontecimientos vitales extraordinarios que son catastróficos, incontrolables e impredecibles, son la ansiedad, el estrés, el miedo o la incertidumbre, entre otros.

Cuando estamos sometidos a un elevado grado de estrés, nuestro Sistema Nervioso Central se sobreactiva, lo cual lleva a nuestro organismo a exigir un rendimiento más elevado. Esta activación puede ser fisiológica o emocional y dependiendo de nuestros recursos tendremos unas u otras consecuencias en nuestro estado de salud.

– Consecuencias psicológicas: dificultad de concentración, bajo rendimiento intelectual, temor o aprensión, despersonalización, hipervigilancia, estado de alerta, etc.

– Consecuencias fisiológicas: inquietud motora, cansancio, alteraciones de sueño, disfunciones sexuales, sudoración, sequedad bucal, inestabilidad, alteraciones digestivas, sensación de ahogo, etc.

Somatizaciones: queja, molestia o síntoma (cualquiera de los anteriores) que no se pueda justificar a través de un examen médico y que aparece como consecuencia de una tensión o conflicto emocional que no ha sido resuelto.

Características del aislamiento social

El aislamiento social es una situación objetiva donde se tienen los mínimos contactos con otras personas, bien sean familiares o amigos. En cambio, la soledad es la sensación subjetiva de tener menos afecto y cercanía de lo deseado en el ámbito íntimo. Asimismo, esta última está asociada a algunos trastornos psicológicos que hemos visto anteriormente.

La situación de soledad puede ser percibida como «voluntaria» o «impuesta»: soledad voluntaria puede ser para algunos algo positivo ya que la consideran como un momento de reflexión e inspiración como podrían ser los periodos a los que se someten escritores o artistas; y la soledad impuesta es de la que no nos podemos escapar  y es entendida como una imposición u obligación.

Los factores pues pueden contribuir a la sensación de aislamiento son:

  • Ausencia de relaciones personales satisfactorias (amigos o familiares)
  • Situación económica desfavorecida
  • Alteraciones en el aspecto físico
  • Cambio de cultura
  • Incapacidad para establecer relaciones personales satisfactorias

¿Cuál puede ser la repercusión del aislamiento?

Las relaciones sociales están vinculadas a la salud física y mental, por lo que el aislamiento y la soledad influyen directamente en nuestro bienestar y calidad de vida. El ser humano tiende a socializar por naturaleza, por lo que el aislamiento genera una gran daño en el sujeto. Las sensaciones que podemos experimentar tras un aislamiento continuado son:

  • Sentimiento de soledad, desesperanza, agonía, etc.
  • Hostilidad verbal y física
  • Retraimiento o mutismo
  • Estados ansiosos o depresivos
  • Sedentarismo
  • Tabaquismo
  • Alcoholismo
  • Alimentación no adecuada
  • Trastornos del sueño
  • Sensación de fatiga

¿Cómo sobrellevar el aislamiento del Coronavirus? 

1. No hagas planes

Nos encontramos en una situación de incertidumbre y pendientes de cómo van desarrollándose los acontecimientos tanto a nivel mundial, como en nuestro país. Por lo que intenta, no hacer planes para después no frustrarte por no poder realizarlos.

2. Motivación intrínseca:

Intenta conectar con tu motivación interna y buscar dentro de ti las cosas que te gustan, te llaman la atención o siempre has querido aprender y no has podido por las circunstancias o la falta de tiempo.

3. Teletrabajo:

Si tu empleo te da la opción de trabajar desde casa, ya es un espacio de tiempo del día que vas a tener ocupado sin tener la necesidad de desconectarte de tu rutina laboral. Cuidado si tienes tendencia a sobrecargarte, estable horarios y cúmplelos. En caso de que te cueste concentrarte, lo cual es normal dada la situación, puedes practicar alguna estrategia de relajación antes de comenzar tu jornada.

4. Evita la sobreinformación:

Contrasta la información que estás recibiendo antes de darla por válida. El continuo flujo de información puede generarte estrés. Intenta no revisar continuamente tu móvil o las noticias. Una forma de controlarlo puede ser ponerte horarios para la consulta de la información de la situación.

5. El aislamiento es temporal:

Recuerda que se trata de una medida que es temporal y totalmente necesaria debido a la grave situación que atravesamos, así que ayúdate continuando con tus rutinas en casa e incorpora algunas nuevas que tal vez tenías pendientes.

6. Conecta contigo mismo:

Es un buen momento para poder dedicártelo a ti mismo y conectar con tus emociones o pensamientos a través de prácticas como la meditación o el mindfulness. También, para poder charlar y conocer o recordar aspectos de tus allegados que estabas pasando por alto.

7. Haz ejercicio:

Aunque los polideportivos o gimnasios estén cerrados puedes servirte de algunas aplicaciones o vídeos con las que seguir tu rutina de ejercicios. Muchos profesionales en este ámbito ofrecen clases online, e incluso, algunas de ellas gratuitas. Infórmate.

8. Niños en casa:

Tener a los niños en casa es una buena opción de poner en práctica juegos que impliquen a la familia o desarrollar las interacciones familiares. Además, para conectar con nuestra infancia y enseñarles de qué forma jugábamos o pasábamos el tiempo en nuestra niñez.

9. Conectividad:

En estas situaciones la tecnología juega a nuestro favor, puedes estar en contacto continuo con tus amigos o familiares a través de las distintas redes sociales. Mantener la comunicación en el estado de confinamiento es importante para disminuir la sensación de aislamiento, sobre todo si vives solo.

10. Lectura:

Si has acumulado o tienes pendiente algún libro, es un buen momento para ponerte al día. La lectura contribuye a potenciar nuestra imaginación y capacidad de abstracción.

11. Escritura: 

Escribir cómo se ha desarrollado nuestro día no puede ayudar a canalizar y gestionar nuestras emociones, así como a ordenar nuestros pensamientos.

12. Conciencia colectiva:

Se trata de una situación que afecta a nivel mundial. Siguiendo las recomendaciones de quedarte en casa, contribuyes a la no propagación del virus y a la vuelta a la normalidad de una manera más pronta. Recuerda: todos estamos en la misma situación.

13. Terapia online:

Al igual que en otros servicios, la psicoterapia se ha adaptado a las nuevas tecnologías, por lo que puedes continuar con tu proceso personal en estos días a distancia, o si te encuentras desbordado ante la situación solicitar asistencia psicológica.

Conclusión

En definitiva, como hemos ido viendo, todos estamos sobreexpuestos al Coronavirus y éste puede repercutir en nuestra salud física y mental, bien si lo contraemos y/o somos una población de riesgo; o si lo contraemos pero no somos población de riesgo, lo pasamos como una simple gripe o incluso, estamos asintomáticos.

Por ello, intenta ver estas medidas como las mínimas y necesarias para poder volver cuanto antes a la normalidad y ten presente que volver a la normalidad depende de cada uno de nosotros.

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

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