El Síndrome de Cotard: “estoy muerto”

En 1880 el neurólogo y psiquiatra Jules Cotard, describió una rara condición psiquiátrica en la que el sujeto negaba su propia existencia, es decir, afirmaba no existir o estar muerto. Se trata de un delirio que también es conocido como delirio nihilista o de la negación.

Características

Estamos ante un síndrome clínicamente muy extraño cuya principal característica es que la persona cree estar muerta o no existir. Añadiendo, que asegura que sus órganos se encuentran en descomposición.

Sostienen que viven de una forma irreal o que incluso, son inmortales. Algunos, llegan a pensar que están sufriendo el proceso de la putrefacción de todo su cuerpo. Surgiendo así, las alucinaciones del olor de la descomposición.

Además, es un síndrome que no está clasificado como un trastorno independiente en el DSM-5 o en la CIE-10, manuales que nos proporcionan una clara descripción del diagnóstico.

Los pensamientos delirantes que acompañan a este síndrome son:

  • Su cuerpo no existe, solo se encuentra en su imaginación.
  • Se están quedando sin sangre.
  • Sus órganos están en descomposición.
  • Bajo su piel existen gusanos realizando la descomposición.
  • Afirman estar muertos.
  • Creencia de no necesitar alimentarse ya que están muertos.
  • Son inmortales.

 Tipos:

  • Síndrome de Cotard-I: presencia de ansiedad, tristeza, delirio hipocondriaco e ideas delirantes de negación.
  • Síndrome de Cotard-II: presencia de ansiedad, delirios de negación, depresión y alucinaciones auditivas.

Causas

Las causas asociadas al síndrome tienen que ver con alteraciones neurobiológicas, es decir, un funcionamiento anómalo de las estructuras cerebrales donde se observa una disfunción del lóbulo parietal. Además, pueden existir lesiones en el lóbulo frontal dorsolateral, el giro cingulado, el tálamo, caudado y putamen, y en la neocorteza. De igual formal, se presentan anomalías frontales y frontoparietales.

Estas alteraciones llevan a que el sujeto manifieste una elevada intensidad e inestabilidad de las emociones, que va acompañada de la pérdida de la energía vital y termina dominado por la negatividad.

Tratamiento

A día de hoy, se ha podido comprobar que el tratamiento más efectivo es la terapia electroconvulsiva junto con el uso de psicofármacos como los antidepresivos y los antipsicóticos.

Conclusión

El síndrome de Cotard es poco habitual en la práctica clínica y está asociado a trastornos afectivos, esquizofrenias y trastornos orgánicos. Al no estar tipificado en los manuales, su diagnóstico suele ser tardío debido a la poca familiaridad de los síntomas.

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

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