Trastorno de atracones: no me controlo con la comida

trastorno de atracones

No es raro que en una sociedad donde cada vez predomina más la ansiedad, ésta también aparezca ligada a la alimentación. Y es que en muchas ocasiones, sin ni siquiera darnos cuenta, manejamos nuestra ansiedad a través de la comida. Cuando esto sucede, podemos estar hablando del Trastorno de atracones.

Características

Los trastornos de la conducta alimentaria, se caracterizan por una alteración persistente en la alimentación o en el comportamiento hacia éste. En el trastorno de atracones, o también conocido como trastorno por atracón, se distingue por:

  • Presentar episodios recurrentes de atracones de comida en un tiempo determinado
  • Cantidad claramente superior a la que podría ingerir la mayoría de personas en un periodo similar
  • Sensación de pérdida de control sobre los alimentos que se ingieren o sobre la cantidad

En los atracones se produce alguno de estos hechos:

  • Comer más rápido de lo normal
  • Comer hasta sentirse desagradablemente lleno
  • Comer grandes cantidades cuando no se tiene hambre
  • Comer en soledad por vergüenza debido a la cantidad ingerida
  • Sentirse disgustado, deprimido o avergonzado después
  • Malestar intenso tras los episodios

Apuntes aclaratorios

Comer una cantidad superior a la habitual puede darse en una celebración o festividad, sin significar que se trate de un trastorno por atracón. Pero el exceso de alimentos (que se da en el trastorno por atracones), siempre debe acompañarse a la sensación de falta de control, es decir, un indicador de ello sería la incapacidad para contenerse y no comer, o la imposibilidad de parar una vez que se ha comenzado. Asimismo, cuando dejamos de esforzarnos para “controlarnos” también es una señal de pérdida de control.

Por ello, las personas que experimentan esta falta de control se sienten frecuentemente avergonzados por los problemas que tienen para su manejo. Y lo que queda tras el atracón, es un sentimiento negativo sobre su peso corporal, su constitución y los alimentos que ha ingerido.

Además, este trastorno se puede presentar en personas con un peso normal, sobrepeso y personas obesas, aunque las personas obesas presentan atracones menos recurrentes y una mayor ingesta de calorías.

Factores predisponentes y desencadenantes

Entre los factores que encontramos en el individuo que pueden ayudar a desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria, encontramos:

En el ámbito individual:

  • Baja autoestima
  • Perfeccionismo elevado
  • Miedo a madurar o crecer
  • Déficits de identidad personal

En el ámbito familiar:

  • Que haya existido sobrepeso
  • Excesiva sobreprotección
  • Presencia de trastornos psiquiátricos en la familia
  • Conflictos familiares graves

En el ámbito social:

Por todo ello, si se combinan los factores anteriores, y existen los siguientes factores desencadenantes se puede poner en marcha el mecanismo de activación de un trastorno de la conducta alimentaria:

  • La llegada de la pubertad, donde el cuerpo comienza a desarrollarse
  • Una dieta restrictiva
  • Un exceso de ejercicio físico
  • Desagrado con el propio cuerpo
  • Insatisfacción personal en algún área vital
  • Sufrir una situación personal estresante
  • Presentar pérdida de peso y que dicha pérdida sea gratificada con comentarios elogiosos.

Un ejemplo de esto último:

Un adolescente que padece sobrepeso y a causa de una enfermedad pierde peso de una manera muy evidente. Como consecuencia, se siente más atractivo, aumenta su autoestima, comienza a tener más éxito social y le invitan a más fiestas y reuniones de amigos. De esta forma, queda anclado el concepto “estar delgado” como un sinónimo de aceptación y éxito.

Desarrollo y curso

El trastorno por atracones, se puede presentar desde la infancia donde se manifiesta con un aumento de grasa corporal, aumento de peso y síntomas psicológicos como la ansiedad. Pero éste, es más común que se desarrolle en la adolescencia y la edad adulta.

Asimismo, de los trastornos de la conducta alimentaria, los que padecen este desorden son los que más ayuda psicológica solicitan. Además, de los trastornos alimentarios, es el que menos remite y más persiste, pese a que se reciba tratamiento psicológico.

Conclusión

El trastorno por atracones suele ir acompañado de una insatisfacción en algún área vital, un deterioro de la calidad de vida, problemas de adaptación a algún rol social y una insatisfacción con la vida que se refleja a través de las pérdidas de control con la comida.

Por ello, si tienes sospechas o si sabes que padeces el trastorno por atracón, no dudes en solicitar ayuda psicológica. Desde nuestro gabinete de psicólogos de PsyBilbo, estamos dispuestos a ayudarte en este proceso.

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *