Estrategias que bloquean nuestra asertividad

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Como ya hemos visto anteriormente, la asertividad es fundamental para poder lograr una sana y buena comunicación. Ésta, nos permite expresar nuestras necesidades, deseos o derechos sin afectar a las de los demás.

Pero en ocasiones, por mucho que empleemos la asertividad parece que no lo logramos, ¿por qué?

Hay personas que emplean una serie de estrategias que pueden llegar a bloquear nuestro “lado más asertivo”, y por ello, a continuación enumeraremos dichas estrategias para poder hacerles frente.

Estrategias

Reírse

Responder a tu reivindicación con un chiste. “¿Sólo tres semanas tarde? ¡Yo he conseguido ser todavía menos puntual!”.

Solución: Utiliza en estos casos la técnica para procesar el cambio “Las bromas nos están apartando del tema” y la del disco rayado “Sí, pero la cuestión es que…”.

Culpar

Culparte del problema. “Haces siempre la cena tan tarde que luego estoy demasiado cansado para lavar los platos.”

Solución: Utiliza la técnica de la claudicación simulada “Puede que tengas razón, pero tú estás rompiendo tu compromiso de lavar los platos”, o simplemente no se muestre de acuerdo “Las diez es una buena hora para lavar los platos”.

Atacar

Consiste en responder a tu afirmación con un ataque personal del siguiente tipo: “¿Quién eres tú para molestarte porque te interrumpan? ¡Eres la fanfarrona más grande que conozco!”

Solución: Las mejores estrategias en estos casos son la técnica de la ironía asertiva “Gracias” junto con la del disco rayado o la de ignorar “Veo que estás de mal humor, ya hablaremos más tarde”.

Retrasar

Tu reivindicación es recibida con un “Ahora no, estoy demasiado cansado” o “Puede que en otra ocasión…”.

Solución: Utiliza en estos casos la técnica del disco rayado o insiste en fijar una fecha para discutir el asunto.

Interrogar

Consiste en bloquear cada una de tus afirmaciones con una serie continuada de interrogantes: “¿Por qué te sientes así?… Todavía no sé por qué no quieres ir… ¿Por qué has cambiado de opinión?”.

Solución: La mejor respuesta es utilizar la técnica para procesar el cambio “Porque no es ese el problema. La cuestión es que no quiero ir esta noche” o la del disco rayado.

Utilizar la autocompasión

Tu reivindicación es recibida con lágrimas y con la acusación implícita de que eres es un sádico.

Solución: Intenta seguir adelante con tu guion, utilizando la técnica del acuerdo asertivo. “Se que te resulta doloroso, pero tengo que resolverlo”.

Buscar sutilezas

La otra persona intenta discutir sobre la legitimidad de tus sentimientos o sobre la magnitud del problema, etc., para así distraer tu atención.

Solución: Utiliza en estos casos la técnica para procesar el cambio “Nos estamos entreteniendo en sutilezas y apartándonos de la cuestión principal”, junto con la reafirmación de tu derecho a sentirte como te sientes.

Amenazar

Tu interlocutor intenta amenazarte con frases como esta: “Si sigues con la misma cantinela, vas a tener que buscarte otro novio”.

Solución: Utiliza en estos casos la técnica del quebrantamiento del proceso “Quizá” y la de la pregunta asertiva “¿Por qué te molesta mi petición?”. También puedes utilizar la técnica para procesar el cambio “Eso suena a amenaza” o la de ignorar.

Negar

Consiste en hacerte creer que te equivocas: “Yo no hice eso” o “De verdad que me has malinterpretado”.

Solución: Reafírmate en lo que has observado y experimentado, y utiliza la técnica de la claudicación simulada “Puede parecer que estoy equivocado, pero he observado que…”.

 

Si crees que tienes dificultades para poder realizarlo, no dudes en contactar con PsyBilbo desde donde te ayudaremos a potenciar tus habilidades comunicacionales.

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

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