Ansiedad Generalizada: una vida llena de preocupaciones

Ansiedad Generalizada

¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Generalizada?

Todos en algún momento de nuestra vida nos preocupamos más de la cuenta por diversas situaciones, pero cuando se padece un Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), nos preocupamos por muchas cosas de una manera excesiva o exagerada, incluso cuando no existe una razón objetiva para ello.

Las personas que lo sufren, les resulta realmente complicado poder controlar su preocupación, y ésta llega a interferir en su actividad diaria. Tanto es, que se preocupan por todo: la salud, la pareja, los hijos, el dinero, el trabajo o por el simple hecho de tener que afrontar un nuevo día.

Características de la ansiedad generalizada

La clave para diferenciar ansiedad generalizada de la ansiedad es la preocupación excesiva ante diversas actividades o sucesos de nuestro día a día. Esta preocupación es muy difícil de controlar.

Síntomas:

  1. Inquietud
  2. Fatiga
  3. Dificultad para la concentración
  4. Irritabilidad
  5. Tensión muscular
  6. Problemas de sueño

Alcance:

Dicha preocupación, suele repercutir en todos los ámbitos de la vida de la persona, con lo que puede afectar en su trabajo, en las relaciones familiares, relaciones de pareja, etc.

Desarrollo:

Suele tratarse de un trastorno de desarrollo lento que con frecuencia se inicia en la adolescencia o la juventud, aunque también se puede desarrollar en la etapa adulta. Además, como ocurre con otros trastornos de ansiedad, es más frecuente en mujeres que en hombres.

Identificación:

Igualmente, en ocasiones, puede pasar desapercibida como dolores frecuentes de cabeza, problemas para conciliar el sueño o bajo rendimiento escolar, por lo que no es fácil de detectar en la consulta médica.

Cómo diferenciarlo de una ansiedad adecuada

Son varias las características que distinguen el TAG de la ansiedad no patológica. Una sencilla manera de poder saber si nuestras preocupaciones son excesivas es la siguiente:

  1. Las preocupaciones que aparecen en la ansiedad generalizada son excesivas e interfieren de una manera significativa en el funcionamiento de la persona. Las preocupaciones de la vida diaria, no suelen ser excesivas en los casos no patológicos, se interpretan como más manejables o controlables.
  2. Las preocupaciones del TAG son más penetrantes, con lo que generan un mayor grado de angustia, tienen una duración mayor y se producen en repetidas ocasiones sin que exista un
  3. Las preocupaciones de la vida diaria no se suelen asociar con tanta frecuencia a síntomas físicos como pasa con el TAG, por ejemplo, ante una preocupación experimentar inquietud, fatiga o nerviosismo excesivo.

 

Si sufres de ansiedad generalizada y necesitas ayuda, en nuestro gabinete de psicólogos, situado en el barrio Abando de Bilbao, estamos a tu disposición.

 

Diana Synelnyk

Psicóloga General Sanitaria

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