Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), características y consecuencias

Trastorno por Estrés Postraumático

El Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) puede desencadenarse en cualquier momento de nuestra vida, aunque se considera que en la segunda década es cuando existe una mayor probabilidad.

Pero éste, no aparece así como así, si no que es una consecuencia o una respuesta a un evento traumático como puede ser una agresión, una violación, un accidente grave o una guerra.

Características de TEPT

Antes de entrar a desarrollar las características del TEPT, debemos diferenciar dos aspectos del evento traumático: el momento del trauma y las reacciones posteriores a este.

Por un lado, en el momento del suceso traumático se experimenta un nivel de horror y miedo de intensidad muy elevada. Las reacciones que suelen acompañar dicho momento son la desorientación, el aturdimiento, el embotamiento afectivo y síntomas como la disociación (distanciamiento de la realidad exterior y emocional), la desrealización (la percepción que tiene la persona de sí misma y del entorno) o la despersonalización (sensación de estar desconectado o separado del propio cuerpo y los pensamientos).

Por otro lado, los días posteriores al evento los principales comportamientos que encontramos son:

  • La reexperimentación del trauma:

La persona a través de imágenes, sueños, pensamientos o sensaciones revive el evento traumático. La más intensa es el flashback, donde las sensaciones que se experimentan son de elevada intensidad, como si el evento estuviera volviendo a suceder generando un gran malestar.

  • Las conductas de evitación y escape:

Las conductas de evitación pueden estar en torno a cualquier estímulo que esté asociado con el suceso estresante. Todo ello, para evitar que el evento traumático se vuelva a repetir.

¿Qué pasa después?

Es frecuente que tras el suceso traumático, la persona realice una valoración negativa de sí misma, donde se percibirá como más vulnerable. De igual forma, puede haber una falsa percepción de peligro y una evaluación desfavorable de los recursos propios de los que se dispone para hacer frente a ello. Aquí entran en juego, el conjunto de creencias erróneas que se pueden desarrollar como consecuencia del trauma:

  • Creencias sobre uno mismo:

“Soy una persona débil”, “No seré capaz de superarlo”, “Soy un inútil”.

  • Creencias sobre los demás:

“No le importo a nadie”, “Los demás creerán que ha sido por mi culpa”, “No puedo confiar en nadie”.

  • Creencias sobre el trauma:

“Soy el culpable de lo que ha sucedido”, “No volveré a ser el mismo”, “El futuro me asusta”.

Consecuencias del Trastorno por Estrés Postraumático

Asimismo, este patrón de pensamientos produce una serie de consecuencias a distintos niveles:

  • Conductual: la persona no se aproxima o evita lugares, personas, actividades relacionadas con el suceso.
  • Cognitivo: se evita pensar sobre determinados aspectos del trauma.
  • Emocional: evitación de las emociones negativas asociadas al trauma.

Estas conductas hacen que la persona sienta cierto alivio del malestar, pero a su vez, esto le impide una correcta gestión del hecho traumático. Con lo que la evitación actúa como mantenimiento de las creencias distorsionadas que realiza el sujeto sobre el acontecimiento.

Si estás atravesando un momento duro y no sabes como afrontar el Trastorno por Estrés Postraumático, puedes contactar con nuestro equipo de psicólogos expertos del gabinete de PsyBilbo.

One comment on “Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), características y consecuencias

  1. Ander O dice:

    Como siempre, buen trabajo!

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