El Síndrome del viajero eterno

sindrome del viajero eterno

Por muchos es sabido que la decisión de emigrar de tu país de origen conlleva una serie de dificultades psicológicas-emocionales. El conocido choque cultural con el lugar de acogida, las incertidumbres, los miedos, los duelos… forman parte de esa montaña que hay que escalar para acabar adaptándose. Cuando dicha adaptación se complica, puede aparecer el denominado Síndrome de Ulises que ya vimos hace tiempo en el blog.

Dicho esto, hoy dejaremos de lado el viaje de ida y nos vamos a centrar en el de vuelta. Para ello, vamos a hablar del denominado Síndrome del viajero eterno, el cual, puede generarse una vez se retorna y la persona no consigue readaptarse al país de origen. Veámoslo:

Síndrome del viajero eterno

El regreso de la persona expatriada, al igual que como ocurre en la ida, puede acarrear toda una serie de malestares a nivel psicológico y emocional. Hay que tener en cuenta la gran carga de tomar la decisión de volver y con ello, todos los miedos que conllevan el pasar de una etapa a otra. Ejemplo de ésto tenemos varios: el miedo a que haya cambiado el lugar de origen, a sentirse fuera de contexto, a cambios personales que no encajen con la realidad presente, a ser juzgado por el regreso, etc.

Una vez estamos de vuelta, la emoción o estado anímico que podemos llegar a experimentar es una especie de depresión o tristeza profunda. El motivo de por qué hay personas que les ocurre esto se debe a que antes de retornar, tendemos a idealizar nuestro país de origen y esto, choca con la realidad cuando volvemos.

Dicho choque, es conocido como choque cultural reverso y es parecido al sufrido cuando la persona emigra. Para entenderlo, se da cuando tras varios años en el extranjero se percibe el entorno de origen como extraño.

Normalmente, esta sensación suele mitigarse con el paso del tiempo. El problema es cuando no se consigue readaptarse y aparece el sentimiento cada vez más fuerte de que no eres ni de aquí ni de allí, de ninguna parte. Es entonces cuando se padece el Síndrome del viajero eterno.

Dicho síndrome se caracteriza por viajar continuamente para así aliviar el malestar ocasionado a la vuelta. La problemática que guardan estos viajes incesantes es que no se afrontan ni se gestionan los pensamientos, emociones, cambios… con lo que al final son simplemente conductas de escape que no llevan a ningún sitio. Lo que hay que tener claro, es que el bienestar no se encuentra en el entorno, si no en el trabajo en uno mismo y, por lo tanto, en procesar y adecuar la realidad a nuestro propio Yo.

Pautas para la adaptación al retorno

Para evitar en la medida de lo posible la aparición de este síndrome, veamos algunas formas de minimizar el choque cultural reverso:

Aceptar que es una fase bastante común en la vuelta

Hay que entender que se da por el choque entre idealización y realidad. Generalmente, es algo temporal con lo que no hay que caer en la impaciencia y desesperación. Es importante permitirse las emociones que se vayan dando en esta etapa ya que tienen su función.

Juntarse con personas que estén en una situación parecida

Ayudará a que veamos nuestra realidad más familiar y normalizada.

Interesarse por las novedades acontecidas en nuestros grupos

Facilitará que entremos de nuevo en la pertenencia grupal.

Redescubrir tu lugar de origen

Hay que intentar no caer en prejuicios o errores de pensamiento. Es necesario entender que tanto tus amigos como tu familia han cambiado, pero tú también. Por lo tanto, redescubre todo de nuevo.

Disfruta el aquí y el ahora

Saca lo positivo y aprovecha cada experiencia nueva al máximo.

Conclusión

Para ir finalizando, quiero recalcar que el malestar emocional sufrido a la vuelta es en principio normal. Es una fase de adaptación que se irá poco a poco mitigando y si veis que se alarga en el tiempo, en PsyBilbo estamos para ayudarte en dificultades de emigración también.

Javier Arza Magra

Psicólogo experto en Terapia Cognitivo-Conductual

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *