Tipos de carácter y factores que lo conforman

caracter

Seguramente todos habréis oído la típica frase “es una persona con carácter” o “este individuo tiene mal carácter”. El carácter es un concepto generalista que usamos normalmente para describir la forma de ser de un determinado sujeto y es que habitualmente, nos gusta etiquetar o clasificar tanto la personalidad como el comportamiento de las personas. La cuestión es que en muchas ocasiones, utilizamos dicho término sin entenderlo y de manera errónea, ya que parece que hay gente que posee dicha característica y otros no, cuando la realidad es que todo ser humano lo tiene. Por tanto, ¿qué es exactamente el carácter?, ¿qué lo conforma?, ¿qué tipos hay?

En este presente artículo, nos disponemos a abordar estas preguntas sobre la expresión que tanto nos gusta.

Definición del carácter

Primeramente, creo necesario recoger la definición de la RAE sobre este concepto y es la siguiente: “Conjunto de cualidades o circunstancias propias de una cosa, de una persona o de una colectividad, que las distingue, por su modo de ser u obrar, de las demás”.

Esta explicación sirve para partir de una base de lo que significa la palabra en sí, y darnos cuenta de que el carácter no es una cualidad única sino que es un conjunto de ellas. Dicho esto, lo que más nos importa ahora es verlo desde la perspectiva de la Psicología y así entenderlo de una manera más precisa.

Antes de nada hay que decir que dicho término es objeto de debate entre muchos estudiosos de la materia, pero a día de hoy podemos afirmar que el carácter se relaciona estrechamente con la personalidad y el temperamento. De hecho éste se desarrolla mediante la unión del temperamento (heredado por nuestros padres, así como influenciado por la cultura, grupos secundarios, etc.) y del instinto con el entorno que nos rodea.

Factores que conforman el carácter

Existen tres componentes básicos de la estructura del carácter que son: la emotividad, la actividad y la resonancia.

Emotividad

Podríamos entender la emotividad como la capacidad de experimentar emociones o sentimientos. De esta definición podemos extraer dos clasificaciones dentro de este concepto:

  • Emotivo: aquellos sujetos que tienen respuestas emocionales fuertes debido a determinadas situaciones, es decir, personas que son reactivas emocionalmente hablando. Cuando hablamos de reactividad, hablamos de inestabilidad emocional, de personas que fluctúan fácilmente entre el extremo de una   emoción u otra. Son capaces de estar muy alegres en un momento a irse, por ejemplo, a la tristeza o la ira al poco tiempo. Me gustaría recalcar que no tiene nada que ver con la bipolaridad que tan fácilmente se usa.
  • No emotivo: son aquellas personas que tienen una respuesta emocional más débil ante las circunstancias exteriores. En general, suelen tener un mayor equilibrio emocional.

Actividad

Entendemos la actividad como las acciones o conductas que llevamos a cabo. Aquí habría dos clasificaciones también:

  • Activo: gente que tiene que estar haciendo constantemente algo. No les gusta perder el tiempo.
  • Inactivo: personas más pasivas y que realizan menos tareas. Tienen un eje más economicista, es decir, conformarse con hacer lo justo y necesario.

Resonancia

Hace referencia al tiempo que nos impacta un acontecimiento y el tiempo que necesitamos para volver a la normalidad. Se clasifica en:

  • Primaria: personas caracterizadas por su impulsividad, movilidad, consolarse o reconciliarse rápidamente, etc.
  • Secundaria: aquellos que están largas temporadas afectados, con dificultad para consolarse o que llegan a ser rencorosos.

 

Tipos de carácter, ¿cuál es el tuyo?

Vista la conceptualización y los componentes que constituyen el carácter, a continuación mencionaremos los 8 tipos existentes de caracteres en base a las tres estructuras explicadas anteriormente:

Carácter nervioso (emotivo, inactivo, primario)

Se caracteriza por personas indisciplinadas y perezosas para hacer cosas. Suelen ser cariñosas, extrovertidas, inestables y sociables.

Carácter sentimental (emotivo, inactivo, secundario)

Son personas sensibles, tímidas, pesimistas y que buscan la soledad y el aislamiento. También se caracterizan por ser abstraídas, reflexivas y con problemas para reconciliarse con su propio Yo.

Carácter flemático (no emotivo, activo, secundario)

Se trata de individuos individualistas, metódicos y ordenados. Son altamente adaptables, poco expresivos, inteligentes y fríos.

Carácter apasionado (emotivo, activo, secundario)

Son personas muy orgullosas, con capacidad de liderazgo, altamente responsables, con poca docilidad pero comprensivo, compasivo y servicial.

Carácter apático (no emotivo, inactivo, secundario)

Estamos ante sujetos cerrados, melancólicos, rutinarios, indiferentes y testarudos.

Carácter colérico (emotivo, activo, primario)

Son el tipo de personas que siempre empiezan algo pero nunca lo acaban. Tienen poca disciplina y les resulta difícil adquirir conocimientos nuevos. Tienen una gran capacidad de improvisación.

Carácter sanguíneo (no emotivo, activo, primario)

Son inteligentes, trabajadores y con un pensamiento de frialdad. Son poco sensibles y recurren bastante a las mentiras y manipulaciones.

Carácter amorfo (no emotivo, inactivo, primario)

Son individuos torpes y desordenados. Buscan dejar siempre las cosas para otro día y evitar los esfuerzos. Tienen un razonamiento lento y son superficiales. También son irresponsables y con tendencia a dejarse influir.

Javier Arza Magra

Psicólogo experto en Terapia Cognitivo-Conductual

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