¿Has oído hablar de la Distimia?

distimia

La distimia forma parte de los Trastornos Depresivos y se confunde a menudo con la depresión, pero la diferencia entre ambas radica en que la primera se prolonga en el tiempo, y es por ello, que afecta de una manera más seria. Por ese motivo, para poder distinguirlas tendremos que basarnos en la cronicidad, la persistencia y la gravedad de los síntomas.

Características principales

Como hemos mencionado anteriormente, la distimia muestra una sintomatología muy parecida a la de la depresión. La gran diferencia se encuentra en la gravedad de sus síntomas y cómo evolucionan.

En cuanto a la gravedad de los síntomas, podemos decir que en la distimia suelen ser leves o moderados, comparados con la depresión. Así como, no existe una alteración notoria en las relaciones sociales, laborales o familiares.

La manera en la que evoluciona suele ser de manera crónica, es decir, no presenta periodos de grandes mejoras sino que es estable en el tiempo y tiene una duración de al menos dos años.

Por lo cual, podríamos decir que resulta un tanto complicado realizar una diferenciación ya que ambos trastornos presentan síntomas semejantes como:

Además, debemos añadir a estos síntomas, la dificultad de determinar cuándo fue su inicio, la duración, la persistencia y la gravedad de los mismos.

Principales síntomas de la Distimia

En la distimia se presenta un estado de ánimo depresivo la mayor parte del día casi todos los días, produciéndose esto durante al menos un periodo de dos años.

Todos en alguna etapa de nuestra vida podemos sentirnos especialmente tristes, pero para saber si realmente estamos sufriendo distimia, podemos realizar un balance de esos periodos y si estos sentimientos duran años e interfieren en nuestras relaciones o actividades diarias, es distimia.

Síntomas más comunes

  • Pérdida de interés
  • Sentirse triste o deprimido
  • Desesperación
  • Falta de energía
  • Fatiga
  • Baja autoestima
  • Dificultad para concentrarse
  • Dificultad para tomar decisiones
  • Autocrítica
  • Rabia excesiva
  • Disminución de la productividad
  • Evitar situaciones sociales
  • Sentimientos de culpa
  • Cambios de apetito
  • Problemas de sueño

Tratamiento

En el tratamiento de la distimia es fundamental la terapia psicológica, así como poder complementarla con la medicación. La combinación de ambos, suele ser la manera más eficaz de poder superarla.

Mediante la psicoterapia se analizarían los problemas que existen a nivel funcional que afectan a las relaciones sociales y familiares o que reducen de manera significativa el rendimiento laboral o académico. Esto se realiza, ya que las personas que sufren distimia ven deterioradas sus áreas interpersonales, debido a la cronicidad de este trastorno.

 

Diana Synelnyk Synelnyk

Psicóloga experta en Terapia Cognitivo-Conductual

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