Negación: “Ojos que no ven, corazón que no siente”

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“Pablo fuma más de un paquete de cigarrillos al día. Su mujer le recuerda que tose todo el día. Él dice que no hay relación entre su tos y lo que fuma, sino que es un catarro que se pasará tarde o temprano”.

Definición

La negación es un mecanismo de defensa que consiste en no reconocer o excluir de nuestra percepción consciente aspectos de la realidad, como pueden ser ideas, deseos o sentimientos, que por alguna razón nos resultan conflictivos, dolorosos o perturbadores.

Estas ideas o hechos, producen en la persona ansiedad o malestar, alejando así de la mente lo que ocurre como si no estuviera pasando. Aunque no siempre se niegan los hechos, en ocasiones se pueden aceptar, pero se limita su significado o sus consecuencias. Como en el ejemplo anterior, se reconoce que se fuma pero se engaña con las consecuencias negativas asociadas a tabaco.

Este mecanismo no siempre es inconsciente o totalmente inconsciente, ya que a veces actúa como si solo fuera válido para una determinada situación. Por ejemplo, fumar es dañino si se fuman más de 20 cigarrillos.

Manifestaciones y ejemplos de Negación

Distintas formas de Negación

Una persona con la que acaban de terminar una relación sentimental de forma inesperada, se niega a aceptar este hecho y sigue poniendo mesa para dos teniendo la esperanza de que esa persona pueda volver en cualquier momento. También existe una forma más sutiles de negación como pensar “que no vuelve porque alguien se lo impide”, no aceptando la realidad de que su pareja le ha abandonado.

No reconocer la importancia de la información

Clasificar como irrelevante o equivocada la información que llega de los demás sobre aspectos negativos de uno mismo. Por ejemplo, cuando alguien dice algo negativo, esto se rechaza diciendo que esa información esa errónea, en vez de tenerlo en cuenta para un posible cambio de comportamiento. También puede aparecer como no escuchar otros puntos de vista.

Negar lo evidente

La forma más común es no querer conocer la información negativa. Pueden aparecer frases como “¡no puede ser!”, “eso no es cierto”. Esta negación, generalmente, se asume al poco tiempo y se da con frecuencia en los contextos de muerte o de enfermedad.

No aceptar pensamientos o sentimientos desagradables

Se rechaza por completo un sentimiento, “no estoy enfadado”, aunque sea totalmente evidente de que si lo está.

Negar el conflicto

Una familia, una pareja o unos amigos están discutiendo y cuando son sorprendidos por alguien, actúan como si nada hubiera pasado. Cuando les preguntan si estaban discutiendo, lo niegan y afirman que “todo va bien”.

Negación del deseo de tener hijos o de la esterilidad

Una pareja que expresaba fuertes deseos de ser padres, tras años de intentos y de someterse a distintos tratamientos para ello, no lo logran. Además, tras las pruebas detectan que uno de ellos es estéril. Tras esto, niegan el interés de tener hijos e incluso, dicen “los niños dan muchas preocupaciones”, “es más fácil una vida sin hijos”.

El avestruz que esconde la cabeza

No reconocer los problemas de salud hasta que la enfermedad se manifiesta. A pesar de estar informado, negar que existe peligro o amenaza. Por ejemplo, vivir junto a campos electromagnéticos, no finalizar una relación sabiendo que va mal hasta el último momento, una persona con un diagnóstico de cáncer no habla de ello y actúa como si nada pasara, etc.

Pero no todas las negaciones son negativas, también existen las positivas

 

¿Qué son las ilusiones positivas?

Se trata de tener una visión positiva moderadamente exagerada de las propias capacidades o del control que ejerce sobre el futuro. Puede ser una forma de autoengaño, que está relacionado con los mecanismos de la negación.

Por una parte, consiste en un sesgo de autoengrandecimiento, donde existe una tendencia a considerarse superior al promedio o verse de una forma más positiva que los demás. Y por otra parte, se tiene una sensación aumentada de control del entorno, las circunstancias y de lo que nos ocurre (superior a la realidad).

Diana Synelnyk Synelnyk

Psicóloga experta en Terapia Cognitivo-Conductual

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