Cómo identificar la personalidad paranoide

personalidad paranoide

Tanto en psicología como en psiquiatría, se entiende la personalidad como un constructo que se refiere al conjunto de patrones de pensamientos, emociones y acciones que definen a una persona. Además, estos patrones se caracterizan por ser estables y permanentes en el tiempo.

En esta línea, encontramos los estilos de personalidad que son los que marcan la tendencia de la persona a pensar o actuar de una determinada forma. Esto, no se considera patológico o malsano, ya que no ocasionan un deterioro en ninguna de las áreas vitales como pueden ser la personal, social, profesional, etc.

En cambio, los trastornos de la personalidad, representan una desviación de dichos comportamientos respecto al grupo sociocultural. Esto puede observarse en la forma de pensar, sentir o actuar. Además, como mencionamos anteriormente, estos rasgos son estables en el tiempo, persistentes e inflexibles, por lo que impiden a la persona responder a las demandas del entorno de una forma adaptada.

Características del trastorno de la personalidad paranoide

La principal característica del trastorno de la personalidad paranoide es la suspicacia generalizada y la desconfianza hacia los demás y hacia sus motivos. Generalmente, suele comenzar en la edad adulta, aunque sus signos pueden comenzar a notarse desde la infancia o la adolescencia, y se da en casi todos los contextos. Veamos con más detenimiento estos rasgos:

  • Desconfianza hacia los demás y sus motivos, que son interpretados como malévolos.
  • Sospecha, sin una base justificativa, de que los demás les quieren causar daño o les decepcionan constantemente.
  • Preocupación por la lealtad o confianza de los amigos o familiares.
  • No confianza en los demás debido a que creen que la información revelada puede ser usa en su contra.
  • Interpretación amenazadora o negativa de los comentarios o actos sin malicia.
  • Rencor persistente.
  • Percepción de ataque a su persona sin que sea percibido por los demás.
  • Sospecha recurrente, sin justificación, sobre la fidelidad de su cónyuge o pareja.

Otras características

Las personas que padecen este trastorno de la personalidad, son reacias a mantener relaciones cercanas con los demás, debido a su constante desconfianza en el exterior. Asimismo, se caracterizan por ser personas difíciles de llevar y que tienen conflictos con asiduidad. Debido a esto, pueden discutir abiertamente en diversas ocasiones a causa de su suspicacia y hostilidad. Además, su estado de hipervigilancia hace que puedan actuar de forma cautelosa, secreta e incluso puedan parecer fríos o distantes.

Su constante desconfianza hace que tiendan a ser personas autosuficientes y con un gran control sobre el entorno. Se muestran muy rígidos en su patrón de pensamientos y con gran dificultad para aceptar las críticas. A menudo, suelen tener fantasías de poder y grandeza, y no es raro que pueden unirse a “cultos” o grupos que compartan sus mismas ideas paranoides.

En situaciones de estrés, pueden presentar episodios psicóticos breves, con una duración de minutos u horas. En casos más extremos, el trastorno de la personalidad paranoide puede ser antecedente de un trastorno delirante o de la esquizofrenia.

Diana Synelnyk Synelnyk

Psicóloga experta en Terapia Cognitivo-Conductual

 

 

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