Cómo aprender a decir que no

decir que no

En muchas ocasiones, ante una petición nos cuesta dar una negativa por el miedo a la reacción que pueda tener la otra persona. Dependiendo de nuestra personalidad, nos costará más o menos, pero si eres una persona que te es difícil decir que no, te vamos a dejar aquí algunas estrategias con las que te será más sencillo.

¿Cuándo nos cuesta?

Nos cuesta dar una respuesta negativa cuando nuestro estilo de comunicación es el pasivo. En otros posts hemos hablado sobre la asertividad, y es que, decir que no forma parte de nuestro repertorio comunicacional.

Si nuestro estilo es el pasivo, es decir, si evitamos los problemas, tenemos miedo a perder a los demás o somos tímidos, ansiosos o nerviosos, nos será más difícil poder decir que no ante una petición o propuesta.

Pero no solo afecta el estilo comunicacional, también puede haber algún aprendizaje previo que haya condicionado la manera de afrontar los conflictos. Por lo que ante situaciones en las que tenemos que decidir o dar nuestra opinión, prefiramos dejar la decisión en manos de la otra persona.

Asimismo, no debemos olvidar el repertorio de las habilidades sociales que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida por medio de la observación, el aprendizaje, la experimentación, etc. Este aprendizaje puede ser incorrecto o incompleto y es cuando la persona puede tener dificultades para poder dar una negativa.

Estrategias para decir que no

Introducir nosotros el tema

En caso de que la otra persona haga la petición en el momento tendremos que responder con las técnicas que diremos a continuación, pero si la propuesta fue hace unos días o no se produjo de una forma directa, tendremos que sacar el tema nosotros.

Podemos introducir el tema de la siguiente manera:

–              Cuando estemos hablando de algo relacionado con la petición

–              Diciendo“Por cierto, ya que te veo, quería comentarte…”

–              Diciendo“Recuerdas que el otro día me preguntaste…”

–              Diciendo“He estado pensando en tu propuesta…”

Técnica del sándwich

La técnica del sandwich nos ayuda a introducir el tema de una manera más sutil y se compone de tres fases, veámoslo:

  1. Iniciamos la conversación de una forma tranquila, natural y empática: “El otro día me dijiste que si podía prestarte el coche el fin de semana, sé que estás sin coche ahora…”
  2. Aquí es donde introducimos nuestro argumento y negativa de la propuesta: “…pero yo lo necesito para ir a trabajar y ahora mismo no puedo dejártelo. Espero que me entiendas…”
  3. Cerramos nuestra respuesta con algo positivo: “…confío en que te lo puedan dejar tus padres o algún amigo, porque entiendo que lo necesitas”.

Técnica del disco rayado

En la técnica del disco rayado repetiremos nuestro punto de vista con serenidad, sin ceder o dejarse convencer por los argumentos de la otra persona. Por ejemplo: “como ya te he dicho no puedo”, “no puedo”, “me va a ser imposible”.

Técnica de aplazamiento asertivo

Con la técnica del aplazamiento asertivo retrasamos la respuesta a la afirmación que nos parezca desafiante hasta que seamos capaces de responder a ella apropiadamente. Por ejemplo: “lo pensaré y ya te diré algo”, “ahora mismo no puedo responderte, ya hablaremos”.

Conclusión

Con estas técnicas será más sencillo exponer tu opinión o dar respuesta a las demandas que puedan hacerte los demás. Una vez que estas estrategias estén acomodadas en nuestro repertorio conductual, las utilizaremos casi sin darnos cuenta. Pero si crees que necesitas ayuda para ponerlas en práctica, puedes contactar con nuestro gabinete de psicólogos de PsyBilbo donde estaremos encantados de poder ayudarte.

Diana Synelnyk Synelnyk

Psicóloga experta en Terapia Cognitivo-Conductual

 

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